Spanish —30 August 2010

La Universidad de Texas-Pan Americana con el fin de ayudar a la comunidad hispano hablante decidió crear la subespecialidad en español médico especialmente para personas que hablan el español por herencia y quieren poner la lengua que heredaron al servicio de su comunidad.

Glenn Martínez, director del departamento de Lenguas Modernas y Literatura y creador de esta subespecialidad piensa que es necesario llevar a cabo este proyecto.  “No hay suficientes doctores y enfermeras que son bilingües”, afirmó Martínez, “entonces me pregunto que puedo hacer yo como maestro de español, y esto (subespecialidad en español médico) fue lo que decidí hacer”.

De acuerdo con Martínez, la subespecialidad responde a una problema de toda la nación, ya que el lenguaje afecta a 14 millones de personas cada año, comprometiendo la calidad de los cuidados médicos para pacientes de habla hispana, que pueden entrar a un consultorio y salir sin mucha mejoría debido a falta de comunicación, mal interpretaciones y falta de entendimiento.

Siendo la primera y la única subespecialidad en español médico en la nación, el programa fue creado con el propósito de usar las habilidades lingüísticas de aquellos estudiantes que hablan el español y quieren aplicarlo de manera útil para la comunidad hispanohablante.

“Yo lo que pensé es que lo que necesitábamos hacer es crear subespecialidades diseñadas  particularmente para lo que quieren nuestros estudiantes y lo que necesita nuestra comunidad”, explicó Martínez.  “Enseñamos a los estudiantes como es que la discriminación por parte del lenguaje entra en la salud de la población hispana en los Estados Unidos”.

Por el lado personal, el haber vivido experiencias en las que personas han visto su salud afectada por una pobre comunicación entre profesionales de la salud y pacientes hace que Martínez sienta la necesidad de ayudar a otros. “Yo también he experimentado disparidades de salud”, explicó Martínez, “he experimentado familiares que han fallecido porque no han recibido el tratamiento medico adecuado”.

Martínez continuó explicando como esas experiencias se convierten en el propulsor que convertirá a los alumnos en los médicos y profesionales de la salud del futuro, los que marquen la diferencia y respondan a las necesidades de su comunidad.

“Yo sabría que este proyecto es un éxito cuando vea a estos estudiantes graduándose de la escuela de medicina y dando tratamiento eficaz y eficiente a hispano parlantes entonces yo diré ‘esto es un éxito’”, comentó Martínez.

“Es una muy buena clase”, comentó Keyla de la Garza, estudiante de biología y pre-medicina que se encuentra actualmente tomando la subespecialidad en español medico. “Es algo muy importante que deberían de hacer otras universidades, es algo que necesita aprender la gente que entra a la profesión médica”.

De la Garza continuó relatando sus experiencias durante un internado en un hospital en Houston, experiencias que la han convencido de la importancia de una subespecialidad enfocada a remediar las limitaciones del lenguaje.

“Durante el proceso vi mucha gente que hablaba español y llegaban y hasta volteaban a vernos, y nos decían ‘¿qué está diciendo? ’”, comento la alumna.

Aunque el programa de español lleva solo 3 años, ya se graduó su primera generación de alumnos, y a pesar del éxito que ha tenido, no se encuentra una carrera formal en español médico entre los planes a futuro.

“Yo lo que quisiera es que este programa se hiciera aún mas fuerte, mas potente”, comentó Martínez, “sin embargo, no veo una carrera en español médico como algo que se necesite, lo veo mas como una subespecialidad, una herramienta para fortalecer la formación”.

Para poder llevar la subespecialización a cabo, Martínez tuvo que educarse en el área de salud. “Estoy haciendo una maestría en salud publica”, explicó Martínez “y eso es lo que toma para ser innovador, no puedes ser innovador y simplemente seguir haciendo lo que siempre has hecho, eso no es innovación, tienes que hacer un esfuerzo, un sacrificio y reentrenarte, reintegrarte”.

El programa no solo es resultado del esfuerzo de aquellos involucrados en su creación, sino también del interés de alumnos que consideran importante hacer algo respecto a la falta de comunicación entre pacientes y tratantes. Así mismo, es la respuesta de aquellos que se preguntan qué pueden hacer para mejorar su comunidad.

“Yo estudié español, y me encanta el idioma pero creo que por detrás de mi amor por el idioma está mi amor por la gente que habla el idioma, el hispanoparlante”, comentó Martínez, “yo estudié español porque me interesa la persona que habla español, sin hablante no hay español”.

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