Vergüenza, arrepentimiento, y una invitación a reflexionar ha sido la respuesta de la Iglesia ante las constantes alegaciones en su contra con respecto a la cadena de denuncias de abuso sexual que continúan saliendo a la luz alrededor del mundo.
A lo largo del 2009 y el 2010, alegaciones de abuso sexual a menores por parte de clérigos han sacudido a la Iglesia católica en todos sus niveles, desde seguidores hasta la alta jerarquía, tambaleando la fé del rebaño católico y la credibilidad de sus pastores.
Los casos de abuso sexual provienen de más de 12 países, incluyendo Irlanda, Estados Unidos, Chile, Brasil y Alemania, el país natal del papa Benedicto XVI.
De acuerdo con el National Board for the Safeguarding of Childrem in the Catholic Church (NBSCCC), organismo con la misión de proteger a las víctimas de abusos en Irlanda, durante marzo del 2009 y marzo de este año se recibieron 197 acusaciones de abusos cometidos por sacerdotes.
De los casos presentados, la mayoría datan de los años cincuenta y sesenta, y fueron cometidos en 97 diócesis y 110 instituciones religiosas, de los presuntos violadores 83 están muertos.
Como respuesta a las constantes denuncias e indignación general por parte de católicos y laicos, el 19 de marzo del 2010 el Papa dirigió su carta pastoral a Irlanda, donde los casos de abuso tuvieron más impacto debido al elevado número de abusos por parte de clérigos incluyendo a alta jerarquía de la iglesia local, de acuerdo a una investigación por parte del gobierno Irlandés.
“Comparto la desazón y el sentimiento de traición que muchos de vosotros habéis experimentado al enteraros de esos actos pecaminosos y criminales y el modo en que los afrontaron las autoridades de la iglesia en Irlanda”. Declaró el santo padre en su carta pastoral.
“También debo expresar mi convicción de que para recuperarse de esta dolorosa herida, la iglesia de Irlanda debe reconocer en primer lugar ante Dios y ante los demás los graves pecados cometidos contra niños indefensos”.
La mayoría de los casos presentados provienen de abusos en escuelas religiosas, orfanatos e instituciones bajo el cuidado del clero.
Según los reportes recopilados por bishop-accountability.com, pagina web dedicada a recolectar datos y resultados de investigaciones referentes a abusos por parte del clero, en Estados Unidos, 19 obispos han sido acusados de abuso sexual, y dos tercios de los obispos en Estados Unidos declararon en el 2002 el haber mantenido en el ministerio sacerdotes acusados de abusos.
Así mismo 3 mil demandas han sido levantadas en Estados Unidos entre los años de 1984 y 2009, de las cuales solo 37 han ido a juicio.
“Los reportes nos hacen confrontar una vez más el agonizante dolor sufrido por las víctimas de abuso sexual. Tales reportes, sean nuevos o viejos reportes que se repiten, aumentan el dolor de victimas que han sufrido abusos en el pasado”. Declaro Daniel E. Flores, obispo de la diócesis de Brownsville.
La diócesis de Brownsville se encuentra a cargo del Rio Grande Valley, operando 107 parroquias y misiones para 799,225 católicos que residen en el Valle. La diócesis de Brownsville cuenta con una de las poblaciones más grandes de católicos en los Estados Unidos, con aproximadamente 92 diáconos y sacerdotes activos a cargo de la población católica del Valle dejando un radio de un sacerdote por cada 12,000 personas; el promedio nacional es de un sacerdote por cada 1,200 católicos.
De acuerdo con una base de datos, cuatro sacerdotes han sido acusados de abuso sexual en la diócesis de Brownsville entre los años de 1959 y 2004, mas ninguno ha sido declarado culpable.
A través de una carta a sus seguidores, el Obispo Flores enfatizó que problemas de abuso sexual a menores no es un problema exclusivo de la Iglesia católica, es un problema que aflige todos los segmentos de la sociedad, así mismo afirmó que el no reconocer ese hecho es una gran parte del problema.
Según un reporte sobre abuso sexual, en la iglesia católica, desde 1992 hasta el año 2000 el número de abusos sexuales en Estados Unidos estuvo entre 89,355 y 149,800 casos anuales.
“La pedofilia no está limitada a la Iglesia católica”, declaro Ángel Barrera, coordinador del ministerio católico en la Universidad de Texas-Pan Americana. “Es una vergüenza que el sacerdocio católico se encuentre en la mira por el momento, pero este es un problema que sucede en otras iglesias, y en otras instituciones.
“Pedofilia es como cualquier otro pecado”, continuó Barrera, “es algo con lo que es difícil lidiar debido a que nuestra cultura realmente dificulta cualquier búsqueda de ayuda por parte de aquellas personas que lidian con ese problema”.
Ante la cuestión del grado de impacto que podrían tener los hechos recientes en la fe profesada hacia la Iglesia, Barrera afirmó que tras dialogar con estudiantes que forman parte del ministerio católico de la universidad ninguno ha demostrado o mencionado dudas en cuanto a la Iglesia.
“No hemos tenido alumnos que duden de la Iglesia”, declaró Barrera, “Pero si he visto que mucha gente está preocupada, lo puedo notar en sus oraciones y sus intenciones en misa”.
Por otro lado, no todos comparten el punto de vista de Barrera, como es el caso de Feliciano Oviedo, alumno en la UTPA. “Creo que todo esto demuestra como la Iglesia católica, especialmente sus enseñanzas son hipócritas”, señaló Oviedo, “La Iglesia profesa muchas cosas, pero a través de la larga historia del catolicismo ha habido muchas ocasiones en las que no han seguido lo que predican, es como si solo aplicara cuando es conveniente para la Iglesia”.
“Incluso en los niveles más altos de la Iglesia, cubren todo para no exponer a la Iglesia como lo que realmente es, algo que no es perfecto, y la única razón por la religión no es perfecta es porque el hombre no es perfecto”, continuó Oviedo, “sin embargo eso no les da derecho de hacer lo que hacen, es hipócrita e imperdonable.”
Feliciano Oviedo, proviene de familia católica, y como tal siguió a la iglesia hasta su comunión, pero después de un tiempo su fe comenzó a flaquear tras notar las fallas de la Iglesia.
“Todos estamos escandalizados por los pecados y fallos de algunos miembros de la Iglesia, en particular de los que fueron elegidos especialmente para quitar y servir a los jóvenes”, respondió el papa en su carta pastoral, dirigiéndose así mismo a sacerdotes, obispos y fieles de la Iglesia, exonerando a la unión en los tiempos difíciles y a mantener la fe.
El santo padre concluyó su carta con una oración especial por la Iglesia en Irlanda dedicado a los padres, aclamaciones a Jesucristo y al Espíritu Santo.
“Quiero concluir esta carta con una oración especial por la Iglesia en Irlanda, que os envió con la solicitud de un padre por sus hijos y con el afecto de un cristiano como vosotros, escandalizado y herido por lo que ha ocurrido en nuestra amada Iglesia”.



Be the first to comment on this article!